Las mejores historias de emprendedores salvadoreños

Gladys %281%29

Pastelería hecha jabón by Cute & sweet soap El Salvador

Descubrí el emprendimiento de Gladys hace ya un tiempo y me encantaron tanto sus jabones, que un día que hizo un sorteo me decidí por participar porque de verdad me parecieron muy originales y lindos y adivinen andaba de suerte y me los gané, era una caja llena de postres hechos jabón.

Confieso que nos quería usar es que son demasiado hermosos, ya me darán la razón con las fotos.

Pero sin más aquí les dejo la historia de cute & sweet soap.

 

Hace algunos años Gladys se quedó sin empleo por motivos de salud,, comenzó a  vender unos productos que no eran fabricados por ella, hacía tutoriales aunque confiesa no sabía nada de edición ni nada relacionado, pero lo intentaba.  Dentro de ella empezó a nacer el deseo de poder tener algo propio, de lo cual poder sentirse orgullosa, quería algo que fuera diferente.

Así descubre el mundo de la jabonería, encuentra a alguien en el camino que le enseñó las bases, quién además fue su inspiración.

Gladys recuerda que en ese momento necesitaba algo que la relajara y la distrajera de sus problemas de salud. Hasta la fecha, su emprendimiento sigue siendo una terapia que necesitará toda la vida.

Al principio nos cuenta que le costó conocer el comportamiento del jabón de glicerina y sus cualidades, y desperdiciaba producto.

Su idea era hacer repostería y confiesa que los primeros le quedaban mal. Pero no se dió por vencida ya que intentó empezar a vender así como los elaboraba, y la única que le compró fue una amiga quien se convirtió en su primer cliente.

Poco a poco Gladys va formalizando su idea y convirtiéndola en una realidad, al inicio nos cuenta que no tenía un lugar donde hacerlos...comenzó haciéndolos en el suelo de su cuarto, recuerda que soñaba mucho, hoy logró destinar un espacio especial para la elaboración de sus jabones.


 

Gradys ha tenido que superar muchos obstáculos internos y externos, el primero fué quitarse el miedo a que la juzgaran por dedicarse a la jabonería, pero hoy cuenta con el apoyo de sus amigos y familia quienes han sido un factor importante para consolidar el negocio de Gladys.


Su producto estrella es la tartaleta de frutas, con ella empezó su pasión por hacer repostería en jabón, esta tartaleta lleva frutas como arándanos, fresa y melocotones, y la base de pan (claro, todo en jabón).

Hay más diseños: cheesecake de frutos rojos, mini cupcakes, paletas, pastelitos, torta de frutas, mini pie de limón, waffles, etc. Además de jabones varios: para baby showers, bodas, cumpleaños, etc.

Sus metas a corto plazo son aprender un poco sobre fotografía, mercadeo digital y seguir  tomando clases, pues considera que hay unos diseños que vende que hace falta mejorarlos.

También quiere incluir productos nuevos en su menú de jabones.

Y su meta a largo plazo es tener su propio taller, más amplio.

Y la meta que más me encantó fue esta, Gladys quiere llegar a ser  inspiración para aquellos que aún no se animan a incluir algo diferente en sus vidas.

Y como de inspirar se trata les deja esta maravilloso consejo, que yo espero puedan ponerlo en práctica.

 

Cuando comencé me dije: prefiero arrepentirme por haberme equivocado, que arrepentirme por nunca haberlo intentado. Ese es mi consejo, que intenten si no, no sabrán si pudo funcionar, y si no da resultado sentirse orgullosos porque tomaron el atrevimiento de salir de su zona de confort.

Pueden conocer más del trabajo de Gladys en sus redes sociales. 

https://www.instagram.com/cute_sweetsoapssv/

https://www.facebook.com/cuteandsweetsoaps/?tn-str=k*F

Recuerden compartir estas historias para inspirar a más personas.