Las mejores historias de emprendedores salvadoreños

Mama portada

A vos mamá…

Los sueños han empezado a hacerse más fuertes aún, varias preguntas rondan por mi cabeza y solo tengo una respuesta constante ¡debo hacer que mis sueños se vuelvan reales!

La mayoría no comprende esta respuesta, habrán muchos que piensan que estoy loca por dejar un trabajo “estable” en una época “difícil” habrán otros que dicen que lo intente, que aunque les digo que no soy feliz debo de quedarme en la zona de comodidad, donde todo parece en calma pero no sucede nada, no hay magia.

Hoy que escribo estas palabras solo puedo pensar cuando conocí la palabra valentía y trato de recordar el momento exacto, y el único recuerdo es mi mamá, esa mujer que a los 20 años trabajó por mi, le dijo si a la vida, si al esfuerzo. Esa mujer que a los 24 años se quedó sola con dos hijos que mantener.

Mi mamá siempre trabajó y emprendió al mismo tiempo, después de llegar cansada de trabajar se ponía su bata y seguía trabajando en su negocio.

Las mejores lecciones que la vida me ha dado las he aprendido junto a ella, lo que soy y lo que creo se lo debo a su ejemplo.

Hay gente que nace para inspirar a los demás con sus palabras, pero mi mamá es de las que inspiran con su vida, si de luchar se trata ahí esta ella, nunca se rinde, ni se quebranta.

Hace un tiempo también dejó un trabajo por dedicarse a lo que le gusta y trabaja sábado y domingo pero feliz, porque hace lo que le gusta, porque día a día sigue construyendo su sueño.

Por ella, no me puedo ir de esta vida sin hacer lo que quiero realmente, sin hacer lo que me hace vibrar, sin luchar por mis sueños, no puedo, porque en agradecimiento a su gran ejemplo debo luchar.

Gracias mamá por ser mi mejor emprendedora, mi ejemplo de lucha, mis ganas de ser mejor.

A vos mamá te prometo que no me voy a ir de esta vida sin intentarlo.

 

Erika Renderos